martes, 4 de junio de 2019
lunes, 20 de febrero de 2017
CUANDO UNA PAREJA NO ES UNA PAREJA
“Mujeres,
separaos, que los obreros del mundo se unieron y fracasaron. Nosotras
con nuestros cuidados maternales destruiremos a los hombres.” Uno
de los personajes de una película de Miguel Oscar Menassa, nos
muestra cómo la dialéctica maternal, cuando va más allá de los
cuidados propios de la especie, puede llegar a destruir el
desarrollo psíquico normal de un individuo. Si lo llevamos al
terreno de la pareja, vemos muchas problemáticas en lo referente al
amor y al deseo, al ser hombre, al ser mujer, amante y amado. Sin
producir un encuentro con el goce, cercenan posibilidades y
despliegan su sexualidad en esa regresión infantil, donde uno hace
de madre y otro de hijo. “Con quién has estado”, “qué has
estado haciendo”, “cuéntamelo todo”, “una pareja tiene que
decírselo todo al otro, ¿no confías en mí?” son frases que
circulan en una dialéctica cerrada que recuerda más a esa relación
donde le contabas todo a tu mamá, una relación que tilda más de
exclusiva y excluyente, donde el otro no es el otro, sino una
rememoración infantil.
¿Haces de
la persona que te acompaña, en lugar de una conversación abierta a la
libertad y al goce de la conversación, un interrogatorio? Puedes
estar reprimiendo al otro, y lo que se reprime, con más fuerza luego
actúa. Se van generando sentimientos hostiles que no se les pueden
dar cauce, aconteciendo irremediablemnte “síntomas” en la
relación (como por ejemplo falta de deseo, problemas sexuales, e
incluso trastornos psíquicos y somáticos)
Hay una
parcela de intimidad imprescindible que hay que construir en la
pareja, necesaria para el desarrollo individual y de ambos, para que
cuando haya un encuentro, sean varios encuentros donde se desplieguen
otras posibilidades, otras frases, otros pensamientos, otros de uno
mismo que sorprendan, que estimulen el deseo. Porque una persona es
el resultado de otras bocas, de otros encuentros, otras frases,
pensamientos, lecturas...que propician el juego en la relación y
establecer esa idndividualidad tan necesaria, porque no hay dos sin
tres.
¿Qué es
confiar? La confianza es permitir el crecimiento del otro. Reside en
poder elaborar pactos posibles,en aprender a conversar para escuchar
lo que realmente cada uno desea, observar los elementos que en uno y
en otro se ponen en juego y darles un cauce adecuado. Es estar con el
otro en el tiempo que toca, que uno tiene que estar, no en el antes
ni en el después.
Cuando el
amor y el deseo están unidos en un mismo objeto, hablamos de una
sexualidad adulta. Cuando el otro no es objeto de mi deseo, puede
tratarse de esa madre fálica, totipotente, que todo nos calma ¿y
así cómo vamos a desear? Se reviste a los objetos actuales en
objetos incestuosos, en el sentido de que son posiciones
inconscientes, que uno actúa, que se pone en ese lugar una y otra
vez sin darse cuenta, repitiendo, en un juego de identificaciones con
figuras familiares (con su papá, con su mamá...) cuestiones
infantiles no resueltas donde él o ella (y ambos porque en una
relación siempre hay un pacto inconsciente) reviven “sin querer”.
Actúan en el presente como una proyección, una pantalla, y el otro
no es el otro entonces, es un fantasma familiar, una repetición de
una posición que no logra resolver. Hay quien repite las mismas
frases, en el presente, a esa madre, de la cual siente no haber recibido
cariño, o reclama a ese padre, en el otro, un amor que le fue vedado
en su yo infantil, y que ahora inconscientemente borda en su tapete
actual familiar.
Nada es
lo que parece. Por eso es que los consejos, las pautas, no sirven en
una problemática que se extiende más allá de lo razonable. Uno
hace, toma posiciones, sin darse cuenta, porque hay una tendencia que
es más fuerte que uno mismo y eso, es algo inconsciente, que hay que
resolver con un terapeuta de parejas con formación psicoanalítica.
Laura López,
Psicoanalista Grupo Cero
Telf.: 610 86
53 55
lunes, 12 de diciembre de 2016
LO QUE SIEMPRE TE HAS PREGUNTADO DE LA TERAPIA DE PAREJA
¿QUÉ ES LA TERAPIA DE
PAREJA?
La terapia de pareja es
una herramienta muy eficaz que proporciona una transformación en el
seno de la relación, que o bien está anclada, estancada, o padece
de diversas problemáticas que hacen ver la relación como sufriente,
insatisfactoria, o donde la culpabilidad y el reproche nublan el día
a día.
También actúa como un
lugar donde poder hablar y pensar cuestiones con una persona externa
y profesional que le va a escuchar sin juzgarlo, atendiendo a la
dimensión de sus deseos verdaderos, en esa complejidad humana. Hay
cuestiones que si se tratan con personas cercanas, familiares, o la
misma pareja, hacen que esas relaciones se estropeen. Opininiones
todo el mundo tiene y uno siempre elige la que es más acorde a su
forma de pensar. El profesional, en este caso terapeuta de parejas
con formación psicoanalítica, va a escuchar aquellos elementos que
pasan desapercibidos para otras personas, y que tienen que ver con
los deseos inconscientes que producen a veces un conflicto interno y,
en consecuencia, situaciones y relaciones que no se entienden y que
se escapan a lo razonable.
¿PARA QUÉ SIRVE?
Sirve, en unas
ocasiones, para lograr tomar las decisiones más adecuadas para el
seno de la pareja o de la familia y para la persona individual.
Sabemos de cómo la moral y la ideología familiar hacen mella en la
persona. Hay formas de pensar que coartan el desarrollo y la
satisfacción individual, conllevando inevitablemente a rupturas y a
posiciones en la relación donde el bienestar está ausente.
También es muy
importante para poder resolver y transformar problemáticas que se
instalan en la pareja. El amor y el deseo son producto-efecto de un
trabajo y hay prejuicios y deseos incosncientes (que son los
verdaderos, los que guían nuestros pasos) que si no se les da el
cauce adecuado, pueden hacer que no se construya una relación sana.
Cada miembro de la pareja viene de familias diferentes, de una manera
de entender el amor y el deseo, que a veces choca con el otro,
haciéndose de espejo. Hay discusiones y cuestiones de las que nunca
se sale de ahí, y se repiten una y otra vez, como en un bucle. Hay
algo más allá de lo aparente, que guarda relación con elementos y
conflictos internos de esos “fantasmas” familiares y maneras de
aprender a amar y desear. No olvidemos que las primeros objetos
amorosos y donde se aprenden los sentimientos es en el seno de las
primeras familias.
Hay personas que acuden
como forma de consulta, para lograr tener un espacio y adquirir
herramientas más realistas y acordes a sus deseos y a los de la
relación. Otras, cuando ya están instaladas cuestiones que se les
hace muy difícil sobrellevarlas: infidelidad, celos, envidia,
monotonía, relaciones conflictivas, problemas en la educación de
los hijos, problemas con las familias políticas, problemáticas
sexuales (impotencia, eyaculación precoz, anorgasmia, falta de
deseo...)
Si alguno de los
miembros de la pareja no quiere asistir, puede acudir la persona que
sí lo desea, porque el hecho de que comience la terapia, va a
permitir que esa relación de espejo se rompa, y pueda pronunciar
otras palabras que le llevarán a otras reacciones y situaciones.
Cuando el papel de uno de ellos cambia, el otro también actúa de
otra manera.
¿PARA QUIEN ESTARÍA
INDICADA?
Estaría indicada para
toda aquella o aquellas personas que quieran mejorar sus relaciones,
que necesiten un lugar para poder hablar y liberarse de conflictos y
cuestiones que le inquietan, para aquellas que quieran transformar
una problemática en conncreto y, sobre todo, todas aquellas que
decidan vivir mejor años futuros.
¿ES COMO DAR CONSEJOS?
Consejos todo el mundo
da, parace que es más fácil resolver lo ajeno que lo propio, pero
los consejos son un arma de doble filo. Lo que sirve para una
persona, para otra no es válido, e incluso en una misma persona no
sirve tampoco dependiendo del momento.
Además, cada uno va a
hacer como suyo el consejo que sea más acorde a lo que uno piensa, y
eso no le transforma a uno en nada, sino que le mantiene en esa forma
de hacer que le está conduciendo a la insatisfacción o la
problemática. Padecemos de nuestra forma de pensar.
La terapia le
proporciona una escucha en la que podrá entender cuáles son sus
verdaderos deseos y donde se construirá una nueva personalidad que
podrá utilizar cuando necesite. La terapia no se va meter en su
forma de ser o de pensar, le ayudará a hacer los cambios necesarios
y a resolver muchas cuestiones que no le permiten alcanzar un
bienestar. La realidad depende de la interpretación que se haga de
la misma, de su mirada, y la mirada está bañada por los prejuicios
y por la moral. Hay cuestiones que se catalogan y se juzgan de manera
que no se ve lo que realmente hay de transfondo, que el profesional
terapeuta de parejas le va a ayudar a descifrar y permitirle saber
que nada es lo que parece. El deseo a veces toma derroteros tan
inverosímiles...
¿CÓMO SABEMOS QUE
ELEGIMOS AL PROFESIONAL ADECUADO?
Le recomendamos elija un
profesional que se encuentre en formación continua, con el respaldo
de una Escuela, que esté en una comunidad de profesionales, donde le
garantice que esa persona cuida de su formación, tiene sesiones
individuales propias donde cuida también de su salud mental y
realiza supervisiones de casos.
Laura López,
Psicoanalista Grupo Cero y
experta en Terapia de
Pareja y Sexualidad
Telf. 610865355
www.terapiadeparejaenmalaga.es
domingo, 11 de diciembre de 2016
INFIDELIDAD: ¿PERDÓN, OLVIDO, RUPTURA..?
NO HAY UNO SIN DOS, NI DOS SIN TRES. El otro es el que viene a marcar una separación, una distancia y lo que hace que se funde el deseo, que seamos deseantes más allá de la relación “simbiótica” con la madre. El tercero nos civiliza, viene a marcar esa separación tan necesaria para que podamos diferenciarnos y para poner la líbido en el mundo.
En la complejidad del
ser humano y en sus relaciones donde el amor, el deseo y el goce se
conjugan frente al otro, ocurren muchas cuestiones que “se
escapan”, que no se entienden, que uno cree tener bajo control pero
que no funcionan, y donde la moral muestra un
camino que se torna imposible y que ahoga, hace dar curvas para
mostrar a veces un sin sentido que habla de nuestra verdad, la verdad
del deseo.
Hay personas que aun
estando físicamente con la pareja, no se encuentran allí. Hay
síntomas sexuales que hablan de que el otro no es, y traiciones que
se cometen aireando aspectos privados de esa relación con otras
personas. ¿Relaciones sexuales y el otro se entera? ¿No ha sido "sincera" esa persona y tendría que haberlo hecho de otra manera? Hay
que tener en cuenta que aquello que ocurre en la relación tiene que
ver con una implicación inconsciente de ambos, más allá de lo que
se pueda señalar desde fuera. Lo que ha acontecido, la forma en
que se ha desvelado y el hecho de que se haya desvelado, tiene que
ver con otra cosa que lo aparente. NO HAY BLANCO O NEGRO, MAL O
BIEN, eso entra dentro del orden de la moral y aquí no estamos
hablando de eso, no es cuestión de juzgar a nadie ni de buscar
culpables. Hay que recordar que nadie es posesión de nadie.
HAY QUIEN BUSCA QUERIENDO ENCONTRAR, porque en una posición neurótica, donde el estar bien, es muy intolerado. Es como si se provocaran pequeñas crisis para avivar la relación.
HAY QUIEN BUSCA QUERIENDO ENCONTRAR, porque en una posición neurótica, donde el estar bien, es muy intolerado. Es como si se provocaran pequeñas crisis para avivar la relación.
Hay SITUACIONES DONDE LA
INCLUSIÓN DE UN TERCERO MARCAN UN ANTES Y UN DESPUÉS en la
relación, DONDE INCLUSO HACEN MEJORARLA. Sí, porque digamos que a
veces funciona como un síntoma, donde señala que algo no iba bien.
Hay personas que van renunciando a su parcela personal y en lugar de
producir su propia vida y encontrarse con el otro en el orden
del deseo, lo hacen aquejados de obligaciones, imposiciones y en el
orden de lo necesario, y se busca así inconscientemente esa fusión
de dos personas en una, recordando, claro está, a esa relación
materno-filial. ¿Así cómo va a acontecer el deseo por el otro?
También se confunde lo
familiar, ser padre y madre, con ser hombre y mujer, y se aparta de
esta manera la posibilidad de seguir construyendo la pareja. TODO ES
PRODUCTO-EFECTO DE UN TRABAJO, TAMBIÉN EL AMOR Y EL DESEO. El hecho
de que otra persona desee a la pareja hace que se vea como un hombre
o como una mujer y se aviva la llama de la pasión. No olvidemos que
se desean deseos.
En otras ocasiones tiene
más que ver con un deseo del que dice ser “víctima” de esa
infidelidad (un deseo inconsciente) puesto en juego en la figura del
otro. Por ejemplo, los celos paranoicos, tienen más que ver con un
deseo reprimido, no tolerado, siendo la fórmula : yo no soy quien lo
desea, sino mi pareja, y ahí, en esa fijación, poco importan las
certezas que se puedan encontrar en la realidad, porque lo que está
en juego siempre es la realidad psíquica, que es la que genera la
realidad material.. HAY DESEOS PROPIOS QUE NOS ESCANDALIZARÍAN Y QUE
SE MANTIENEN REPRIMIDOS. Reprimido no quiere decir olvidado,
apartado, porque esos deseos tienen una energía muy fuerte que
siempre se manifiestan de alguna manera, y lo hacen de forma
disfrazada. Hay cuestiones reprimidas que están en la base de muchas
problemáticas en la pareja y que no se ven, sólo se sabe de ellas
por los resultados y es la interpretación psicoanalítica la que nos
da luz, desmorona y transforma esos “síntomas”.
CUANDO LA INFIDELIDAD
SIRVE PARA ROMPER LA RELACIÓN ES PORQUE ESA RELACIÓN YA ESTABA
ROTA, O PORQUE PUDO MÁS LA MORAL QUE EL AMOR. La moral puede llegar incluso a matar y hacer desgraciadas a muchas personas. No estamos hablando de la ausencia de límites, porque los límites son muy necesarios en la vida, pero también es
muy necesario saber de nuestros deseos para llegar a conciliarnos con
nosotros mismos y darles el cauce más apropiado posible. La palabra
es un cauce para ello pero con la escucha y la interpretación del
psicoanalista, porque no olvidemos que siempre hay un deseo
inconsciente que se muestra como realizado en las situaciones más
ilógicas y sufrientes que nos podamos llegar a encontrar.
Laura López, Psicoanalista
Grupo Cero y
experta en Terapia de
Pareja y sexualidad
Telf.:0034 610 865 355
lalgpsico@gmail.com
miércoles, 6 de abril de 2016
DEPENDENCIA EMOCIONAL: YO LA SUPERÉ CON PSICOANÁLISIS
Laura López Psicoanalista Grupo Cero
Telf.: +34 610 86 53 55
DEPENDENCIA EMOCIONAL: YO LA SUPERÉ CON PSICOANÁLISIS
Quería traeros una
experiencia personal. Comencé a estudiar psicoanálisis porque había
una persona muy cercana a mí que padecía psíquicamente de síntomas
que le impedían relacionarse y vivir una vida satisfactoria. Cuando
me dijeron que también a parte de estudiar, yo tendría que estar en
mi análisis personal me entró mucho miedo y estuve meses dándole
vueltas, dándole forma a esa decisión. Lo primero que pensé fue
pero si yo estoy muy bien ¿para qué voy a psicoanalizarme?En el
fondo tenía mucho miedo de transformar cosas en mí que sabía que
tampoco me hacían felices y que no entendía. Fue una experiencia
para mí impactante porque el hecho de poder hablar en voz alta todo
lo que se me pasaba por la cabeza me produjo tal liberación, un
conocimiento de mí misma , una transformación a lo largo de estos
años muy importante. Me he dado cuenta que estamos ciegos a
nosotros mismos y que hay cosas que me pasaban en mis relaciones que
se me repetían una y otra vez y me hacían sentir mal y perdida.
Yo sufrí de dependencia
emocional, ahora lo sé, pero en ese momento estaba ciega, no me daba
cuenta de nada. Vivía en mi burbuja particular, ajena al mundo,
creyéndome que todos los demás se equivocaban. Entre mis síntomas,
ahora lo puedo decir, estaban la ausencia total de límites y
problemas morales: lo que está bien, lo que está mal. Con tal de
sentirme amada era capaz de cualquier cosa. No me regía ningún
principio, solamente el de las exigencias del “amor”, que en
realidad deberíamos llamarlo “enamoramiento”, que es como una
locura mental transitoria. Dejé de mirar por mí, porque me sentía
egoísta si lo hacía. Cuando en realidad, el mirar por ti, es mirar
por la relación misma y por muchas otras personas, porque una vida
sostiene a más de diez, somos una cadena. Detuve mi crecimiento
personal y laboral porque me sentía culpable si yo estaba feliz y
realizada. La otra persona que siempre estaba mal y encima
exigiéndome renuncias, yo creía que estaba en mi obligación como
ser humano (un pensamiento muy cristiano) estar ahí ayundándole
cuando en realidad lo que estaba era ahogándome, yo ponía mi otra
mejilla y me golpeaba, vaya si me golpeaba, simbólicamente hablando.
Ahora aprendí que nadie se salva si no se quiere salvar y que una
persona no puede hacer de terapeuta de otra sin marcar unas pautas en
las que uno hace de profesional y otro de paciente (uno recibe el
pago por su trabajo y el otro paga), así se evita que se vuelva una
relación “loca” de que tú me debes, yo hice por ti, tú tienes
la obligación de ayudarme porque estás conmigo..
Pero no es sino
transformándose uno mismo que evita tener este tipo de relaciones
porque una relación de “dependencia” emocional remite a la etapa
de dependencia infantil con nuestra función madre que era tan vital
y necesaria para que no muriéramos. Digamos que a veces una madre
sobreprotectora que nos hace muy dependientes de ella o incluso no
haber resuelto de una manera adecuada el Complejo de Edipo (el pasaje
que nos hace pasar de la relación única con la madre al mundo por
la llegada del tercero, o la ley, el Nombre del Padre) provoca que
nuestras relaciones en la etapa adulta sigan siendo una relación
infantil con nuestra madre. Esa es la raíz de la dependencia
emocional. No es que seas más bueno/a, o un/a santa, o un cacho de
pan, eres un pequeño/a niñ/a en los brazos de tu madre queriendo
hacer con esa relación o relaciones lo mismo. A veces también uno
hace de madre tapando bocas demandantes. Te sometes porque a la vez
también sometes al otro para que todo sea inamovible y para
siempre, vamos, una ilusión condenada a la hostilidad.
Un delirio que no puede
llegar a ninguna parte, solamente a la enfermedad, a la
insatisfacción y la culpa. Si yo pude, tú también puedes. Con
psicoanálisis tus relaciones estarán en el orden del amor, de los
límites, de los pactos, y del deseo.
Laura López Psicoanalista
Grupo Cero
Telf.: +34 610 86 53 55
jueves, 18 de febrero de 2016
IMPOTENCIA SEXUAL
Laura López,
Especialista en Sexualidad y
Terapia de Pareja
Presencial y online
Telf.: 610 86 53 55
lalgpsico@gmail.com
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