Mostrando entradas con la etiqueta PSICOANALISIS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PSICOANALISIS. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de septiembre de 2015

ESTO NO ES LO QUE YO CREÍA Y/O ESPERABA



  Los años, la convivencia, el cambio que supone del noviazgo al matrimonio... son cuestiones que sirven como referencia a la hora de explicar una situación de crisis en la pareja o de planteamiento de la separación. La desilusión, las discusiones continuadas, la falta de deseo...se hacen presenten en el día a día e imposibilitan mirar más allá de un presente que cae en el abismo.
¿Pero qué hay detrás de esas “explicaciones” por otro lado tan ideológicas y que parecen tan normalizadas?
   Es necesaria la desilusión para comenzar a conversar, para construir un amor tocado por la palabra y más real. Cada persona tiene en su cabeza un ideal, algo que espera o cree, que no es otra cosa que él o ella misma reflejado/a en el otro/a o bien una estela de nuestros primeros objetos amorosos, es decir, la familia (padre, madre, hermanos/as). Tras toparse con la realidad, con otro ser que es semejante pero diferente, comienzan los problemas porque todos somos narcisistas y precisamente esas pequeñas diferencias son las que nos generan cierta hostilidad con el otro. Es muy común las peleas por cuestiones familiares o luchas de poder en cuestiones del hogar: que si esto se hace así, esto es lo normal, a mí me han educado así, criticar a la familia del otro... Esto tiene que ver con las diferencias que son muy intoleradas, donde se intentan repetir los respectivos modelos familiares, cosa por otro lado imposible, porque esas relaciones ya tuvieron lugar y hay que aprender a construir la propia con la persona que queremos convivir.
  A veces no sólo la intención cuenta, porque aunque es un paso importante el querer transformar una situación, a través de esas discusiones tan “tontas”, de los problemas sexuales, etc. se habla más allá de la palabra cuestiones que se encuentran reprimidas y que tienen que ver con maneras de pensar el amor, cuestiones con el deseo, con la maternidad, la paternidad, fantasías inconscientes, pensamientos que ni siquiera sabes que piensas pero que se reflejan en la manera de relacionarte y de sintomatizar. Hace falta de una escucha psicoanalítica para determinar de qué se está hablando realmente, que otra conversación encubierta se sostiene a través de esas “tonterías” que llegan en ocasiones a reproducir un auténtico campo de batalla. Cuando una discusión es muy exagerada, sospecha: hay algo más detrás que no podéis hablar y que desconoceis hasta vosotros mismos.
   Cuando las relaciones se hacen más consolidadas, hay más compromiso y se hacen más públicas, a todos los seres humanos les ocurre que en mayor o menor medida disminuye el deseo. Sigmund Freud nos hablaba de la clandestinidad de las relaciones, que hacen que se potencie el deseo, pues tiene que ver con lo prohibido, con el complejo de Edipo. Por eso que el hecho de contraer matrimonio puede poner en cuestionamiento a muchas parejas el hecho de si se siguen amando o no porque las relaciones se “familiarizan” demasiado (donde a veces se hace el papel de madre e hijo) y porque esa cuestión del deseo y lo clandestino desaparece.
   Mejor consultar con un psicoanalista terapeuta de parejas para poder descifrar y hablar de todo eso que te ocurre y que a la vez no comprendes. Los rumbos que toma el deseo son insospechados.
Laura López Psicoanalista y psicóloga
Telf.: 610 865 355

www.psicoanalistaenmalaga.com

sábado, 31 de mayo de 2014

CONVERSACIONES CON UN PSICOANALISTA TERAPEUTA DE PAREJA: ¿OBSESIONAD@ EN EL AMOR?



  1. 1. ¿Cuáles son los estados del amor?

       Habría que distinguir para ello el enamoramiento del amor, que son cosas diferentes. El enamoramiento podríamos describirlo como un estado psíquico alucinatorio e imaginario que se produce entre dos personas de manera que ambas dejan de sentirse extrañas para sentirse unidas por la sensación de que se conocen de toda la vida, una especie de locura transitoria, que por una parte permite la reproducción de la especie. Es más una ilusión, un encuentro con un ideal. El amor comienza cuando esa ilusión cae, hay un desencanto en el que ves al otro desde su verdadera dimensión, la humana. Ahí, en ese punto, pueden ocurrir dos cosas: o bien que se abandone o, lo que es más habitual, se comience a amar,a dar lo que no se tiene a quien nes. Sales más de ti y tiene que ver más con la palabra y con los pactos, permites que el otro crezca. Te transforma, te proporciona energía, te hace más civilizado...cuando se sabe amar
  2. ¿Cómo se puede pasar de amor a obsesión?

       No es cuestión de que s e pase del amor a la obsesión, sino que hay personas que llaman amor a ciertas demandas que más tienen que ver con su estado neurótico que con la verdadera dimensión del amor. Para ello, han de ocupar la posición de amante y la de amado.Hay personas que no se permiten el ejercicio amar. Si sólo entran en la posición de la demanda, del amado, está repitiendo una cuestión infantil con la madre. Se tienen que poder las dos posiciones, si no, hablamos de relaciones en las que la demanda es insaciable, donde se hace del otro un objeto necesario y se produce una relación asfixiante. El humano necesita del verbo amar, en , no spuede vivir en ilusiones imposibles. El amor está lleno de expectativas y, como todo en el ser humano, es algo a aprender.
  3. ¿Qué fases tiene esa obsesión?

       La persona tiene ya esa estructura obsesiva en su forma de amar, esa manera de entender la relación como que el otro le pertenece. Hay tendencia a anular al otro y a pedirle renuncias por amor pero hay que tener mucho cuidado, porque el hecho de mantener este tipo de relación es una cosa de dos, los dos están unidos por un pacto inconsciente donde cada uno juega su papel. Se cela de todo lo que reste tiempo para estar con ellos/as (amigos, familia, trabajo...) todo se convierte en un amante. Pero si el otro renuncia, la venganza va a llegar más tarde o mas temprano en el sentido de que el o la que renuncia va a hacer responsable al otro/a. Se puede llegar a darse cuenta de que se han perdido tantas cosas que te mantenían feliz, alegre...que la relación acaba rompiéndose o que se mantenga en el tiempo y se convierta en una manera de gozar constante y sufriente.

  4. ¿Cómo podemos detectar que estamos obsesionados con alguien?

       Cuando tu vida se va empobreciendo: dejas de estar con los amigos/as, no incluyes relaciones nuevas, las actividades que antes te gustaban ahora dejas de hacerlas para pasar más tiempo con esa persona, piensas constantemente en él/ella, cada vez que se aleja un instante lo ves como un abandono, tu vida gira en torno a él/ella, no puedes pensar en nada que no tenga que ver con él/ella, en ningún proyecto en el que él/ella no esté incluido/a, le pides que haga cosas por ti, en tu i ntento por gustarle más haces cosas que no te gustan, hay un intento de aislarte con el otro/a...
  5. ¿Qué sentimientos despierta la obsesión amorosa en la persona que la sufre?

       Sentimientos de posesión, de exclusividad donde todo lo demás sobra, donde el mundo está empobrecido si no está él/ella. Se cree que la vida ya no tiene sentido si esa persona no está a nuestro lado

  6. ¿Por qué surge? ¿Es necesario haber tenido una relación o puede surgir con un desconocido?

       Surge porque esa persona tiene esa estructura en su forma de amar, es decir, está habitado/a en un pensamiento acerca del amor como posesión. Tal y como uno piensa va a reflejar cómo uno vive el amor, cómo construye sus relaciones. No tiene tanto que ver con relaciones anteriores, si uno no aprende a amar, busca inconscientemente a la madre, es decir, una búsqueda de lo que se tuvo y lo que se cree que falta. Amamos como nos han enseñado, como no han transmitido, que se traduce en lo que está escrito (amor platónico,príncipe azul, la dama cortés...) o lo que es lo mismo, lo que se nos transmite a través de la ideología. Por eso es muy i mportante saber desde dónde pienso el amor y que es algo que puedo construir. Está para ejercerlo en infinitivo, como una planta que se alimenta día a día, y si no se aprende a amar de una manera sana podemos llegar a ser muy desgraciados.

  1. ¿Cuáles son las prácticas o hábitos más comunes de la persona que está obsesionada?
       Quieres pasar todo el tiempo con esa persona,llegas a renunciar incluso a tu propio crecimiento, todo te parece poco, cada vez demandas más y nunca es suficiente, el hacer actividades separadas lo vives como una separación, cada vez que se retrasa lo interpretas como un abandono, entran en juego los celos enfermizos...
  2. ¿Cómo se puede poner fin a esa obsesión?
       Es importante destacar que es en la pareja donde más se amplifican los trastornos personales de cada uno, hace como de modo de pantalla. Esa persona también tiene una manera obsesiva de relacionarse con otros elementos del entorno (trabajo, amistad...). No es sino acudiendo a un psicoanalista que le ayude a transformar esa forma tan enfermiza de relacionarse de la cual se padece,que no conseguiremos poner fin, porque no es por la persona, por el objeto hacia el cual y en torno al cual se vive la obsesión, sino que forma parte de la estructura del hacer del que lo padece. Así, hay una compulsión a la repetición, es decir, la historia se va a volver a repetir con otras personas sin uno poder evitarlo porque no es algo consciente.

  3. ¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías en la obsesión amorosa?
       Redes,sociales, internet... En cierto sentido pueden facilitar ese grado de control hacia el otro, porque las ventanas donde mirar, donde asomarse a la vigilancia se amplían. Es un problema bastante consultado en la terapia porque a veces hay ausencia de límites en ese sentido ( se miran mensajes, se piden las contraseñas, se espían en las redes sociales...) que no es una forma más de sufrir o mantener ese goce en la relación.
  4. ¿Cómo influye la obsesión en la rutina diaria?
    Puede llegar a ser incapacitante, porque te hace consumir una energía muy poderosa que puede ser utilizada en el trabajo, en lo social, en la creación... te aislas del resto e incluso puede cursar con síntomas como la ansiedad, la angustia o el delirio.
  5. ¿Cómo le afecta a la otra persona? A aquella que sufre los ataques del obsesivo?
       Cuando una persona recibe los ataques del obsesivo, ya mantiene una relación con él,  por lo que también es motivo de consulta porque de alguna manera los dos “encajan” en el despliegue obsesivo. Es un consentimiento hacia ciertos aspectos de los que uno inconscientemente está de acuerdo. No cualquier persona es capaz de estar con cualquier otra, aunque parezca paradójico e incluso mantengan una relación conflictiva de amor-odio y 
    siempre esté pensando en abandonarlo, algún tipo de goce hay en esa situación. Recordemos que hay un parte masoquista en el ser humano.

  6. ¿Cuál es el mejor método para poner fin de raíz a la obsesión?
       El psicoanalista terapeuta de parejas sin lugar a dudas porque va a descubrir y traducir en su verdadera lo que está en juego en cada uno y en la pareja. Nada es lo que parece, y lo vemos a diario, de personas que se quejan de una situación pero la mantienen durante toda la vida.

  7. ¿En cuanto tiempo, de media, se puede superar este problema?
       Si acude a un psicoanalista terapeuta de parejas va a depender del deseo que se tenga en ello y de que se mantenga en el tratamiento. Hay personas que desde la primera sesión notan los resultados y son capaces de pronunciar y permitirse frases diferentes que transforman el sentido, la posición en la pareja.

                                          Laura López, psicoanalista y terapeuta de pareja    
    Tel 610865355                      

jueves, 11 de abril de 2013

EL AMOR VERDADERO


    
    A punto de naufragar, la afirmación de que no sería el amor verdadero llena de nubes una tormenta a punto de estallar. El llanto baña las ilusiones y los cuentos de hadas,cuando en realidad se hace necesaria la desilusión para comenzar a construir el amor. Pensar que en el amor todo nos viene hecho, que cuando nos llega, nos daremos cuenta, que no hará falta nada más, ni siquiera casi hablar, que todo fluirá como si de algo mágico se tratara, es exigir una fantasía que estropeará la realidad. Se habla del destino, del amor de tu vida pero...¿de qué vida?¿Una vida en la que solamente ese amor te colma y te calma todo cuanto tiene sentido en tu existencia?Así se generaran grandes frustraciones y grandes frustrados donde víctimas de esa forma de pensar, se pretende vivir de forma única, guiada por los mismos ojos, espejismos de un único amor. No somos los mismos a lo largo del tiempo, ni tenemos los mismos gustos. En nuestros encuentros nuestros pensamientos se transforman, se enriquecen y esto hace que vivamos varias vidas, varias pasiones, en nosotros. Esto se refleja en las relaciones, que no están sujetas a la rigidez de una vida, porque eterno, no hay nada, ni la vida misma, si no será la ilusión de la inmortalidad lo que guíe nuestra existir y nuestras relaciones. En la transformación de nuestros pasos se van gestionando los ritmos de la relación, ¡todo un trabajo! que si no se gestiona bien, provocará una ruptura, una tras otra hasta querer alcanzar al ser perfecto. Las relaciones tienen mil formas y colores, lo que es normal para unos, para otros no y en lo humano, tendemos a compararnos con familiares, amigos, con los otros...tratando de averiguar lo que es el amor y cómo sería una relación perfecta, un amor verdadero y si no nos funciona el modelo establecido, entonces no es amor. Lejos de crear convencionalismos, olvídate de historias y permítete ayudar a construir el amor en tu verdadera vida, la real, consulta a tu terapeuta de parejas.
Laura López psicóloga-psicoanalista
Telf.: 610865355

viernes, 20 de julio de 2012

CUANDO EL ADIÓS SE EMPAÑA


  
   Tras una ruptura sentimental, lo ideal es asumirla, elaborar el duelo por esa pérdida y continuar habitando en el deseo que es lo genuinamente humano. ¿Qué ocurre cuando no se puede superar? En este caso, la relación sentimental, más allá de convertirse en un hombre o una mujer con él/la que nos ha acompañado en un perido de nuestra vida y se han construído proyectos en común, se reviste con el brillo de la propia historia infantil, de esos fantasmas inconscientes que son nuestros primeros modelos de relación, los familiares, que envuelven con su halo cada relación y la tocan, hasta el punto de ser la herencia de la ilusión de esa madre eterna, infinita, perfecta, que en realidad nadie tiene. Anclados en este pensamiento inconsciente y proyectado en esa relación o bien en el suceder de relaciones efímeras una tras otra, en esa búsqueda infructuosa con la madre, con ese ideal, son ambas maneras de no superar el horror a ese vacío, a esa entrada en el mundo, como metáfora de la sustitución de la función madre..La queja, los sentimientos de culpa, el odio (que es la otra cara de la misma moneda,una manera de mantener esa relación incluso durante toda la vida), la negación...enmascaran ese abrazo a la inmortalidad. El criterio de salud se rige por la capacidad para amar y trabajar, y dentro de la capacidad para amar, todo sujeto debe ser capaz de sustituir: un amor por otro, un ideal por otro...Cuando las lágrimas me impiden ver el resto del mundo ¿qué realidad psíquica gobierna mi vida?
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355

miércoles, 14 de marzo de 2012

CUANDO EL AMOR AHOGA



   Cuando se vive en el orden de lo necesario, no se disfrutan de los encuentros con el otro. Más que amar, se convierte en una demanda amorosa que exige del otro la plenitud, colmar un deseo que, por otra parte, es caprichoso e insaciable por ser la fuente de la misma vida. De él emanan tantas relaciones, tantos afectos, tantas pasiones...como vidas por construir. Si se niega el deseo por los otros(personas, trabajo, aficiones...), fruto de mi intolerancia nacerá esa mano que ahogue y coloque ante mí a mi pareja para ocultar tantos espejos que reflejan mis propias pasiones. Así, obligado a caminar de espaldas atado a mí, para ocultar con su opaca sombra tantos cristales en los que ampliar mi mirada, o bien su sombra se escurrirá a cada rayo de luz hasta desaparecer de mi lado o pretenderé llenar mis ansias con la ilusión óptica de su contorno con el consecuente vacío que esto conlleva. La completud no existe, debemos de ser dueños de nuestros propios deseos, construirlos, ser amantes además de amados,para lograr una vida en la cual no necesite mirar al otro de frente y evitar así, paralizados, nuestro caminar, sino continuar hacia un horizonte visible desde tantas direcciones donde poder sentir la ilusión de nuestros nuevos encuentros.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355


martes, 6 de marzo de 2012

NI CONTIGO NI SIN TI



Hay parejas en las que esta ambivalencia de amor-odio pareciera que alimentara la relación. Son las dos caras de una misma moneda. No pueden estar ni juntos ni separados porque en realidad esta dinámica en la relación es la que sustenta el deseo. Discusiones que no llegan a ningún fin, donde cada uno parece hablar un lenguaje diferente, metáforas en un mismo sentido, comunicación de sordos, palabras, muchas palabras, pero cabalgando en el imaginario de cada cual: eso no es comunicación. Cada uno habla de su realidad, de sus afectos, de sus sentimientos reprimidos que se escenifican con el otro, padecen de ellos y no les permiten construir una nueva realidad en que la pareja esté incluida. Cuando en el plano individual se arrastran padecimientos, ambivalencias afectivas provenientes de la historia personal de cada sujeto, se proyectan en la pareja. De alguna manera ambos encajan, como las piezas de un puzzle, siendo difícil pensar la vida sin este modo de relacionarse, por ser una historia ya acontecida y sin resolver de cada cual, en la que el síntoma es su lazo invisible de permanencia. Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio reza la canción. Exactamente, porque no es cuestión del otro, sino de la forma en que cada cual se relaciona y busca en ese síntoma, en esa ambivalencia, su goce.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355

CUANDO LA LLAMA SE APAGA



   Monotonía, encuentros previsibles, respuestas mecánicas en las que creemos saber ya todo del otro...Culpamos al trabajo, a esas pequeñas manías que, paradójicamente antes despertaban el sentido del humor, a que nuestra pareja ha cambiado mucho, o quizás nada...Y en ese nada, incluso no hay nada que decirse. Los seres humanos cuando gozamos de una posición cómoda, nos asusta el cambio, la transformación, es difícil tolerar esa incertidumbre y sobre todo el deberle nuestro goce al otro. Pero a lo largo de nuestra vida, para entrar en el mundo, hemos de ir transformándonos: nuestros gustos cambian, evolucionamos, podemos llegar a ser más inteligentes, permitirnos llegar a tener más aficiones, más relaciones.. si nos quedamos en una misma habitación cerrada y cargada, en ese abrazo inmortal con el otro, acabamos estrangulando también el deseo, apagando la llama de esa vela en ausencia de oxígeno. Si abrimos una ventana a esa bocanada de aire fresca, a esos goces, a ese oxígeno de ilusiones y pasiones, reavivaremos esa llama y nos permitirá seguir respirando en la relación. En palabras de Albert Einstein: “Si perdemos el sentido del misterio, la vida no es más que una vela apagada “o bien“si buscas resultados distintos,no hagas siempre lo mismo”.
 
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355