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martes, 2 de febrero de 2016

viernes, 20 de julio de 2012

CUANDO EL ADIÓS SE EMPAÑA


  
   Tras una ruptura sentimental, lo ideal es asumirla, elaborar el duelo por esa pérdida y continuar habitando en el deseo que es lo genuinamente humano. ¿Qué ocurre cuando no se puede superar? En este caso, la relación sentimental, más allá de convertirse en un hombre o una mujer con él/la que nos ha acompañado en un perido de nuestra vida y se han construído proyectos en común, se reviste con el brillo de la propia historia infantil, de esos fantasmas inconscientes que son nuestros primeros modelos de relación, los familiares, que envuelven con su halo cada relación y la tocan, hasta el punto de ser la herencia de la ilusión de esa madre eterna, infinita, perfecta, que en realidad nadie tiene. Anclados en este pensamiento inconsciente y proyectado en esa relación o bien en el suceder de relaciones efímeras una tras otra, en esa búsqueda infructuosa con la madre, con ese ideal, son ambas maneras de no superar el horror a ese vacío, a esa entrada en el mundo, como metáfora de la sustitución de la función madre..La queja, los sentimientos de culpa, el odio (que es la otra cara de la misma moneda,una manera de mantener esa relación incluso durante toda la vida), la negación...enmascaran ese abrazo a la inmortalidad. El criterio de salud se rige por la capacidad para amar y trabajar, y dentro de la capacidad para amar, todo sujeto debe ser capaz de sustituir: un amor por otro, un ideal por otro...Cuando las lágrimas me impiden ver el resto del mundo ¿qué realidad psíquica gobierna mi vida?
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355

martes, 6 de marzo de 2012

NI CONTIGO NI SIN TI



Hay parejas en las que esta ambivalencia de amor-odio pareciera que alimentara la relación. Son las dos caras de una misma moneda. No pueden estar ni juntos ni separados porque en realidad esta dinámica en la relación es la que sustenta el deseo. Discusiones que no llegan a ningún fin, donde cada uno parece hablar un lenguaje diferente, metáforas en un mismo sentido, comunicación de sordos, palabras, muchas palabras, pero cabalgando en el imaginario de cada cual: eso no es comunicación. Cada uno habla de su realidad, de sus afectos, de sus sentimientos reprimidos que se escenifican con el otro, padecen de ellos y no les permiten construir una nueva realidad en que la pareja esté incluida. Cuando en el plano individual se arrastran padecimientos, ambivalencias afectivas provenientes de la historia personal de cada sujeto, se proyectan en la pareja. De alguna manera ambos encajan, como las piezas de un puzzle, siendo difícil pensar la vida sin este modo de relacionarse, por ser una historia ya acontecida y sin resolver de cada cual, en la que el síntoma es su lazo invisible de permanencia. Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio reza la canción. Exactamente, porque no es cuestión del otro, sino de la forma en que cada cual se relaciona y busca en ese síntoma, en esa ambivalencia, su goce.
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355

CUANDO LA LLAMA SE APAGA



   Monotonía, encuentros previsibles, respuestas mecánicas en las que creemos saber ya todo del otro...Culpamos al trabajo, a esas pequeñas manías que, paradójicamente antes despertaban el sentido del humor, a que nuestra pareja ha cambiado mucho, o quizás nada...Y en ese nada, incluso no hay nada que decirse. Los seres humanos cuando gozamos de una posición cómoda, nos asusta el cambio, la transformación, es difícil tolerar esa incertidumbre y sobre todo el deberle nuestro goce al otro. Pero a lo largo de nuestra vida, para entrar en el mundo, hemos de ir transformándonos: nuestros gustos cambian, evolucionamos, podemos llegar a ser más inteligentes, permitirnos llegar a tener más aficiones, más relaciones.. si nos quedamos en una misma habitación cerrada y cargada, en ese abrazo inmortal con el otro, acabamos estrangulando también el deseo, apagando la llama de esa vela en ausencia de oxígeno. Si abrimos una ventana a esa bocanada de aire fresca, a esos goces, a ese oxígeno de ilusiones y pasiones, reavivaremos esa llama y nos permitirá seguir respirando en la relación. En palabras de Albert Einstein: “Si perdemos el sentido del misterio, la vida no es más que una vela apagada “o bien“si buscas resultados distintos,no hagas siempre lo mismo”.
 
Laura López psicóloga-psicoanalista
lauralopez@psicoanalistaenmalaga.com
610865355