jueves, 18 de febrero de 2016

IMPOTENCIA SEXUAL


Laura López,          
Especialista en Sexualidad y 
Terapia de Pareja      
Presencial y online    
Telf.: 610 86 53 55    
lalgpsico@gmail.com   

martes, 2 de febrero de 2016

jueves, 28 de enero de 2016

HASTA QUE EL SÍNTOMA NOS SEPARE


Hay relaciones de pareja que, vistas desde fuera, podría parecer que no tienen sentido alguno y que es incomprensible que permanezcan juntos a pesar de las discusiones, de la relación tan tormentosa, de la apatía o simplemente de las idas y venidas que se prolongan en el tiempo.
Es importante que sepamos que una situación que se repite es porque hay un goce en ella. Goce es aquello que le da sentido, que sin ello no tendría razón de ser, es como una especie de satisfacción. Es muy paradójico, porque para pensarlo tenemos que acercarnos desde la teoría psicoanalítica, que nos muestra cómo funciona nuestra mente en profundidad, cómo son nuestros mecanismos psíquicos. Digamos que hay una parte inconsciente que es de donde provienen nuestros afectos, nuestros sentimientos, nuestra memoria...es una forma de energía que necesita manifestarse y cuando sale al “exterior”, es decir, a lo que llamamos conciencia, aparece de una manera deformada por la acción de ciertos mecanismos antes de atravesar la censura, esa puerta que no permite la entrada de los elementos reprimidos provenientes del inconsciente por ser escandalosos para la moral, y que por otro lado son la energía que mueve el motor de nuestro vivir. …. Pues bien, lo que puede parecer algo muy displacentero para la conciencia el psicoanálisis nos ha demostrado que hay un goce inconsciente ahí, por eso se repite. Por ejemplo, todos sabemos del masoquismo.
Cuando en una relación hay situaciones que aparentemente son dolorosas, se repiten, hay como un “enganche” que es ese goce del que hablamos y que en realidad es lo que une a la pareja, es digamos, un síntoma en la pareja. No es el amor lo que los une, sino ese síntoma, esa satisfacción sustitutiva (que puede ser por ejemplo buscar inconscientemente castigo para aliviar una culpa inconsciente de ahí que la relación sea tan tormentosa, o repetir una situación conflictiva familiar de la familia de origen, donde la pareja es un fantasma emocional de ella). Hay parejas que comienzan a “curarse” de eso que los ha unido, que hace que “encajen” de una manera perfecta, donde cada uno hace un papel y que cuando el síntoma desaparece, también la relación se rompe o comienzan, trabajándolo en análisis, a transforman su manera de amar, a producir un amor basado en el bienestar. Porque ¡cuidado! puedes estar así toda la vida, unidos por el síntoma.

Laura López Psicoanalista Grupo Cero
y especialista en Terapia de Pareja y Sexualidad
Telf.: 610 86 53 55


lunes, 7 de septiembre de 2015

LA SEPARACIÓN EN EL SENO FAMILIAR ¿DESESTRUCTURACIÓN?


Laura López Psicoanalista y Psicóloga
Telf 610865355            
www.psicoanalistaenmalaga.com

ESTO NO ES LO QUE YO CREÍA Y/O ESPERABA



  Los años, la convivencia, el cambio que supone del noviazgo al matrimonio... son cuestiones que sirven como referencia a la hora de explicar una situación de crisis en la pareja o de planteamiento de la separación. La desilusión, las discusiones continuadas, la falta de deseo...se hacen presenten en el día a día e imposibilitan mirar más allá de un presente que cae en el abismo.
¿Pero qué hay detrás de esas “explicaciones” por otro lado tan ideológicas y que parecen tan normalizadas?
   Es necesaria la desilusión para comenzar a conversar, para construir un amor tocado por la palabra y más real. Cada persona tiene en su cabeza un ideal, algo que espera o cree, que no es otra cosa que él o ella misma reflejado/a en el otro/a o bien una estela de nuestros primeros objetos amorosos, es decir, la familia (padre, madre, hermanos/as). Tras toparse con la realidad, con otro ser que es semejante pero diferente, comienzan los problemas porque todos somos narcisistas y precisamente esas pequeñas diferencias son las que nos generan cierta hostilidad con el otro. Es muy común las peleas por cuestiones familiares o luchas de poder en cuestiones del hogar: que si esto se hace así, esto es lo normal, a mí me han educado así, criticar a la familia del otro... Esto tiene que ver con las diferencias que son muy intoleradas, donde se intentan repetir los respectivos modelos familiares, cosa por otro lado imposible, porque esas relaciones ya tuvieron lugar y hay que aprender a construir la propia con la persona que queremos convivir.
  A veces no sólo la intención cuenta, porque aunque es un paso importante el querer transformar una situación, a través de esas discusiones tan “tontas”, de los problemas sexuales, etc. se habla más allá de la palabra cuestiones que se encuentran reprimidas y que tienen que ver con maneras de pensar el amor, cuestiones con el deseo, con la maternidad, la paternidad, fantasías inconscientes, pensamientos que ni siquiera sabes que piensas pero que se reflejan en la manera de relacionarte y de sintomatizar. Hace falta de una escucha psicoanalítica para determinar de qué se está hablando realmente, que otra conversación encubierta se sostiene a través de esas “tonterías” que llegan en ocasiones a reproducir un auténtico campo de batalla. Cuando una discusión es muy exagerada, sospecha: hay algo más detrás que no podéis hablar y que desconoceis hasta vosotros mismos.
   Cuando las relaciones se hacen más consolidadas, hay más compromiso y se hacen más públicas, a todos los seres humanos les ocurre que en mayor o menor medida disminuye el deseo. Sigmund Freud nos hablaba de la clandestinidad de las relaciones, que hacen que se potencie el deseo, pues tiene que ver con lo prohibido, con el complejo de Edipo. Por eso que el hecho de contraer matrimonio puede poner en cuestionamiento a muchas parejas el hecho de si se siguen amando o no porque las relaciones se “familiarizan” demasiado (donde a veces se hace el papel de madre e hijo) y porque esa cuestión del deseo y lo clandestino desaparece.
   Mejor consultar con un psicoanalista terapeuta de parejas para poder descifrar y hablar de todo eso que te ocurre y que a la vez no comprendes. Los rumbos que toma el deseo son insospechados.
Laura López Psicoanalista y psicóloga
Telf.: 610 865 355

www.psicoanalistaenmalaga.com

jueves, 24 de julio de 2014

EL AMOR ¿UN IMPOSIBLE?




El amor en pareja puede llegar a ser una gran fuente de satisfacción y de energía para la persona, pero en muchas ocasiones, lejos de dar lugar al bienestar y a la construcción de una vida satisfactoria para ambos, se convierte en un auténtico campo de batalla o da lugar a la desidia, la monotonía y a un gran vacío en los miembros de la pareja. En la desilusión, el aburrimiento, los conflictos continuos, el silencio, los problemas con la familia, la falta de deseo, la infidelidad, los celos, los trastornos sexuales... se perfilan momentos en los que se puede llegar a pensar en abandonar la relación... o no. Aunque parezca paradójico, el ser humano tolera más la frustración que el goce y puede llegar a convertirse en una forma de vida que, aunque produce insatisfacción aparentemente, inconscientemente hay una tendencia y cierto goce a ello. Es un signo de madurez el buscar ayuda cuando uno da cuenta que no puede solo y el amor, después de la fase del enamoramiento, en la cual se podría hablar de un momento “mágico” en el que se idealiza a la otra persona, todo parece maravilloso, cae. La desilusión es necesaria para la producción del amor, que es un trabajo que hay que realizar. Nada está hecho en el ser humano, todo se produce y una pareja es la suma del amor, del deseo, de los pactos y del compromiso. Cada uno partimos de modelos familiares, ideológicos que se nos transmiten (ej los roles de hombre y mujer, la teoría de la media naranja que proviene del mito de Aristófanes, de Platón, un amor trágico como el de Romeo y Julieta...) y si no se hubiera escrito sobre el amor no existiría, nos llegan a decir los poetas. Antes eran ellos los que nos mostraban con sus letras y su visión las artes amatorias. No es hasta la llegada del psicoanálisis que el amor tiene una mirada científica. Odio que esconde amor, falta de deseo hacia la persona amada y en cambio deseo hacia quien no ama, sentimientos contradictorios... Uno no comprende lo que le pasa, es como un sueño contado, parece absurdo, sin sentido, no se corresponde la razón con lo que uno puede llegar a sentir, o hacer...actos fallidos, lapsus, donde uno se descubre ante el otro porque cuando no se habla, no se pone en palabras, se actúa.
Si nos sumergimos en el amor llenos de prejuicios, conseguiremos bañarnos en un mar de dudas (esto siempre se ha hecho así, es lo normal, no lo ves, mi familia siempre ha sido así...) En ocasiones la moral cierra esa puerta o cuestiones con el amor y el deseo que son tan paradójicas y a veces tan ajenas que sorprenden a los amantes. Hay una parte muy desconocida en nosotros, una parte inconsciente que habla de nuestros deseos y que nos llevan a vivir una vida que no queremos e incluso a utilizar una enfermedad para hablar de algo que no podemos poner en palabras y lo escenificamos en el cuerpo, en esa sintomatología sexual, en esos conflictos constantes, que no dejan de ser un síntoma, un disfraz de lo que realmente se encuentra en juego. Sólo después de la escucha psicoanalítica, de esa interpretación necesaria para descifrar todo el entramado es que sus problemas de pareja podrán ser otra cosa. Se lo diré más claro, hay algo en usted, que habla más de uno mismo y no es hasta que podemos pronunciar en voz alta que no sabemos cómo se ha llegado a esa situación, qué pensamientos le llevan a vivir de una manera que no quiere y de cómo se mantiene. Dos actores en el mismo escenario donde el guión, con la terapia de pareja, está por construir, tú eliges.

Laura López psicóloga-psicoanalista
Telf: 610865355
www.psicoanalistaenmalaga.com